miércoles, 22 de octubre de 2014

Desastre.



Parece ser que las paredes de mi habitación
se encargan de recordarme tu risa,
la mañanas han perdido sentido
desde que tus ojos
duermen a kilómetros,
nunca me había sentido tan hambrienta
desde que tus besos ya no son mi desayuno,
y el agua mientras me baño
se siente tan fría
sin tus caricias.

En momentos así, leer poesía
queda como un vil recuerdo tuyo,
y parece ser que todas las rimas
quedan con tu nombre.

Las horas pasan sin sentido
solo puedo recordar tus ojos,
tus caderas moviéndose al ritmo
de mi corazón
tu corriéndote en mi,
mientras susurras un “Te amo”
y ninguna noche se escucho
tan verídico
como la noche antes de que partieras
a ese sin rumbo,
dejando el reloj  parado
a la hora de tu partida
el café fio
la cama tendida
mis brazos vacíos
mis letras  sangrando.

Dejándome hecha un desastre.


-Esto lo he escrito en clase y me sacaron del salón, te has ido pero mi desastre aun continúa-

No hay comentarios:

Publicar un comentario