jueves, 16 de abril de 2015

Tormenta

Ella desapareció del mapa,
se encargo de borrar todos lo caminos,
que alguna vez los unió.

Dicen que él la ha buscado,
que en sus ojos
se desató una tormenta
imposible de parar,
el viento le arrancó las ilusiones
dejándolo indefenso y desnudó
y su sonrisa se convirtió en recuerdo.

Su barco se esta hundiendo,
se quedo sin salvavidas,
la tripulación lo ha abandonado
y él solo observa como sus sueños
se hunden.

Nadie lo ha visto;
pero dicen, que aquella chica siempre fue tormenta,
una tormenta que pacto con el mar
y la luna
para que le devolvieran
 lo que una vez fue suyo

jueves, 2 de abril de 2015

Dos de la mañana.


Te marchaste
y no volviste
¿Acaso olvidaste todas nuestras promesas?
¿Todos los te quiero que te dije mientras dormías a mi lado?.

Desperté de este hermoso sueño para darme cuenta
que ya no eras feliz a mi lado,
que tus ojos ya no brillaban cuando decías mi nombre,
tus manos ya no buscaban las mías
y tus caricias eran frías,
¿Sabes? Este siempre fue mi mayor miedo
despertar una noche y que ya no estuvieras a mi lado;
son las dos de la mañana,
las sombras de mi habitación susurran tu nombre
mientras yo escribo esto
con la ridícula esperanza de que toques a mi puerta
y vuelvas a envolverme en tus brazos
que por mucho tiempo fueron mi hogar,
pero esto no es un cuento de hadas,
tu no volverás,
has tomado otro camino
y yo no puedo seguir dos direcciones
así que espero
que un día nos volvamos a ver,
que sonrías como solías hacerlo -aunque no sea por mi-
que tu mirada vuelva a brillar
y el sol sienta celos de ti
ojala encuentres a alguien que tome tu mano
tan fuerte
que te sientas invencible a su lado,
porque así me sentía a tu lado,
“invencible”.

Ahora solo quedan los recuerdos de lo que fuimos
y las promesas borrosas de lo que queríamos ser,
me toca ser fuerte y sobrevivir a tu ausencia,
a tu partida.

Son las dos y media de la mañana
alguien ha tocado la puerta
o solo son ideas mías
en realidad no lo se,
pero si es que decides volver,
las promesas están junto a tu taza de café -sin azúcar-,
las ilusiones en la cama
y mi corazón en tus manos.