jueves, 30 de octubre de 2014

En un día cualquiera, En una ciudad desconocía



Añoramos una vida de sensaciones
probar las drogas,
experimentar,
conocer tu cuerpo,
sentir vértigo
y como unas manos
te roban el último
suspiro de la noche.
pero el miedo
es una sombra que siempre esta presente
entonces nos negamos a esas sensaciones
escondiéndonos en una habitación
que está al borde del precipicio
y dejamos que todos nuestros sueños
e  ilusiones
se conviertan en suicidas y se avienten
a ese precipicio
mientras que lloramos,
gritamo,
sin embargo nada cambiara
y al salir todos seguirá
en la misma monotonía
el sol brillara
mientras que la luna tendrá de compañía
a la nostalgia.

Nosotros caminaremos por las calles
añorando ser esa ave
que va de rama en rama
sin sentir vértigo
o miedo,
caminando con la mirada perdída
esperando que alguien venga
y nos haga sentir
eso que escriben en los libros,
pero esto no es un cuento
de hadas.
nadie llega
las hojas que estaban en blanco
se llenan de versos
y el corazón comienza a sangrar tinta,
todo esto sucede
en un día cualquiera
en una ciudad desconocía
a una persona que solo espera
no sentirse tan solo
en una habitación
que por tanto tiempo ha guardado silencio;
entonces el bullicio de la ciudad comienza a escucharse,
estas vivo
y tus sentidos te lo recuerdan,
sonríes,
porque esos sueños que olvidaste
vuelven
y las ilusiones iluminan y brindan calor
al corazón.

Y en días como estos
pienso que escribir
me ha salvado de caer en ese precipicio
de nuevo.










viernes, 24 de octubre de 2014

Gracias.



No sé si gracias es la palabra adecuada para decirte,
hoy me has dicho te amo y no supe que responder,
pero no, no pienses que sea porque no te amo,
si no que esas dos palabras después de tanto tiempo
me siguen causando vértigo
pero un te amo, un te amo que hace tiempo rompió mi corazón
un te amo que sonaba tan real
que comencé a construir alrededor de él mis sueños
y que una noche se desvaneció,
un te amo
que dolió más que un adiós.

Y por eso te digo gracias,
gracias por entrar a mi vida
y sostenerme cuando caía
al precipicio,
gracias por hacer que mi corazón palpite
al escuchar tu nombre
y no solo bombee sangre
si no que bombee versos y rimas 
que tengan la métrica de tu cuerpo
y mira cuantas noches dijiste que no te enamorarías de mi
porque enamorarte de mí era tu perdición
que esto de escribir te iba a hacer eterno
y tú no querías ser eterno
mas que en mis labios
y sin quererlo
saberlo
o prensarlo
te enamoraste de mi
comenzaste aceptar correrte en mi poesía
y por mi parte comencé a escribirte
dejando atrás aquel fotógrafo
dejando atrás el pasado,
porque besaste cada una de mis cicatrices
e hiciste crecer flores de ellas
no se si un te amo engloba todo
lo que siento por ti
y tampoco se si un gracias
será suficiente


En esta noche duermes a mi lado
y dejas escapar de tus labios un suspiro
mientras buscas mi cintura con tu manos
pienso que eres la constelación mas hermosa
que ha estado en mi cama
y creo
que te amo
pero no un te amo vacío
es un te amo lleno de sentimientos
que un día podre decirte esas dos palabras
que ahora callo dentro de estas letras
un te amo que no soy capaz de susurrar
o decir en voz alta
porque tengo miedo,
y temo
de que ese te amo
se desvanezca cuando estés construyendo
tus sueños alrededor de él.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Desastre.



Parece ser que las paredes de mi habitación
se encargan de recordarme tu risa,
la mañanas han perdido sentido
desde que tus ojos
duermen a kilómetros,
nunca me había sentido tan hambrienta
desde que tus besos ya no son mi desayuno,
y el agua mientras me baño
se siente tan fría
sin tus caricias.

En momentos así, leer poesía
queda como un vil recuerdo tuyo,
y parece ser que todas las rimas
quedan con tu nombre.

Las horas pasan sin sentido
solo puedo recordar tus ojos,
tus caderas moviéndose al ritmo
de mi corazón
tu corriéndote en mi,
mientras susurras un “Te amo”
y ninguna noche se escucho
tan verídico
como la noche antes de que partieras
a ese sin rumbo,
dejando el reloj  parado
a la hora de tu partida
el café fio
la cama tendida
mis brazos vacíos
mis letras  sangrando.

Dejándome hecha un desastre.


-Esto lo he escrito en clase y me sacaron del salón, te has ido pero mi desastre aun continúa-