martes, 25 de noviembre de 2014

Comencé a ser desastre cuando entraste a mi vida.



Tomas mi mano y el mundo se detiene
entonces solo somos tú y yo
no existe el tiempo cuando estoy contigo
y me pierdo en tus inmensos ojos,
no necesito que digas nada
tu silencio me complementa
es que es tan extraña
la manera en la que me miras
como si quisieras resolver un problema
<eres un desastre> 
dicen en voz baja
como si quisieras que nadie se entera
entonces unes tus labios con los míos
impregnándome de tu sabor 
posas tus manos en mi cintura 
como si tuvieras miedo de lastimarm;
entonces siento un sabor salado en mis labios,
son tus lágrimas
detienes el beso
cierra los ojos
y dices esas palabras que hasta el día de hoy 
no les encuentro una explicación
<eres demasiado desastre>
entonces te das vuelta
y te marchas
el pánico me invade
el aire se cuela por mis huesos
mis pulmones se han quedado sin aire
quiero decirte que no te vayas
que regreses
pero me quedo ahí parada
viendo cómo te desvaneces
recordando nuestro último beso
recordando que comencé a ser desastre
cuando tu entraste a mi vida.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Solo una vez en la vida fuiste mío.



Cuando la noche cae
y las estrellas se alinean
en tu espalda
me dedico a unir tus lunares
formando la constelación a la que quiero pertenecer
me pregunto cómo sería ser el motivo de tu sonrisa
entonces cierro los ojos
e imagino el sonido de tu risa
en un día de verano,
y sé que solo soy una noche más
pero cariño,
cada vez que te corres en mi poesía
te siento tan mío
que he comenzado a escribirte,
pero es tan difícil llegar a ti.

Mientras te veo dormir me pregunto
¿quién será el primero en decir adiós?
y si es que existe
¿a dónde van los corazones rotos?

Tener el sabor de tus labios en mi lengua
es un veneno con el que me embriago día a día
y entonces la despedida no suena tan dolorosa,
pero ¿cómo se repara un corazón roto?

Buscare tu aroma en cada cama,
tus caricias en otras manos
y tus besos en otros labios,
no te preocupes por mí
me han roto tantas veces
que he aprendido a lamer mis heridas,
pero me acostumbre a tu saliva,
a tus manos inquietas
y tus sueños inconclusos,
no quiero alargar más esta despedida
porque sé que cuando abras los ojos
me pedirás que me quede a tu lado
y entonces me quedare
prolongando este dolor.

Así que solo queda decir
que solo una vez en la vida fuiste mío
o eso quiero pensar.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Quizás.



Han pasado más de 500 noches
y aun no sé cómo dejar de escribirte,
mis cuadernos se han quedado sin hojas,
mi pluma sin tinta
y aun no terminó de plasmar
todos nuestros momentos
y es que tú una noche me dijiste
que amarme seria tu perdición
ahora que lo pienso también la mía
porque narraría historias donde tú serias
el protagonista,
donde tus ojos serian el mar donde me perdería
y tus brazos mi salvavidas,
nunca pensé que tus labios se convertirían
en el arma que utilizaras
para darme besos con forma de bala
y lograr lastimarme.
También que te escribiría versos
plasmando lo perfecto que eras ante mis ojos,
hoy en día, no he logrado escribir
acerca del monstro
en que te convertiste
aquella noche
que saliste
sin decir adiós.

Y esta noche solo quería decirte
que quizás ya estoy aprendiendo
a vivir sin tus abrazos,
que ya no despierto a mitad de la noche
buscándote,
que mi sombra ha soltado tu mano
y ha vuelto a mí.
pero aun espero el día
en que mis manos
dejen de escribirte…