sábado, 14 de enero de 2017

Madrugadas de mierda.

Hay errores que dejan una cicatriz en nosotros,
recuerdo las tardes que pasábamos juntos en aquel parque, reíamos como si el mundo a nuestro al rededor no existiera,
tomabas mi mano y caminábamos por horas entre aquellas calles,
a tu lado me sentía segura y con la esperanza de que todo estaba mejorando.

Recuerdo la tarde en la que me invitaste a tu casa,
vimos la televisión por un momento pero empezamos una guerra de besos,
terminando con nuestros cuerpos sudados y tu encima de mi.

"¿Has escuchado esta canción?" Preguntaste mientras buscabas tu camisa,
negué y entonces tomaste tu guitarra y comenzaste a tocar aquella canción que desde ese día no he vuelto a escuchar.

"Estoy contento de tenerte cerca muy cerca de mi,
que me digas loco,
que me des de besos
y que te rías de mi"

Al terminar me miraste y me abrazaste,
nos quedamos unas horas en tu cama,
riendo,
besándonos,
fingiendo que esto nunca tendría un final.

Que inocentes era(mos)
el tiempo paso,
tu olvidaste mi risa,
comenzaste a ignorar mis mensajes,
y terminaste enamorándote de otros ojos,
tu sonido favorito ahora es su risa,
tomas su mano en aquel parque donde lo "nuestro" comenzó,
es a ella quien le escribes versos en su espalda
y la abrazas después de hacer el amor.

Te has convertido en un recuerdo doloroso
y no voy a mentir
aun lloro cuando veo una foto tuya con ella
porque pienso en todas las promesas que hicimos,
conocer a tus padres,
ir a mi graduación
y yo a la tuya,
viajar juntos
y quizás,
ser un parasiempre;
sin embargo estoy sola aquí recordando todo eso
mientras tu ya no esperas nada
porque lo encontraste todo en ella.

Joder, ¿Qué me falto? ¿Por qué jamás volviste?
¿Por qué te sigo escribiendo si nunca leerás esto?.

Me hiciste rozar el cielo para después volver a la tierra intentando hacerme mortal,
sin embargo me llevaste al infierno
haciéndome esclava de tu recuerdo.



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