miércoles, 5 de noviembre de 2014

Quizás.



Han pasado más de 500 noches
y aun no sé cómo dejar de escribirte,
mis cuadernos se han quedado sin hojas,
mi pluma sin tinta
y aun no terminó de plasmar
todos nuestros momentos
y es que tú una noche me dijiste
que amarme seria tu perdición
ahora que lo pienso también la mía
porque narraría historias donde tú serias
el protagonista,
donde tus ojos serian el mar donde me perdería
y tus brazos mi salvavidas,
nunca pensé que tus labios se convertirían
en el arma que utilizaras
para darme besos con forma de bala
y lograr lastimarme.
También que te escribiría versos
plasmando lo perfecto que eras ante mis ojos,
hoy en día, no he logrado escribir
acerca del monstro
en que te convertiste
aquella noche
que saliste
sin decir adiós.

Y esta noche solo quería decirte
que quizás ya estoy aprendiendo
a vivir sin tus abrazos,
que ya no despierto a mitad de la noche
buscándote,
que mi sombra ha soltado tu mano
y ha vuelto a mí.
pero aun espero el día
en que mis manos
dejen de escribirte…

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